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  • Fernando Chiaramello

Arquitectura de una instalación eléctrica

Muchas veces se tiene la creencia de que las instalaciones eléctricas son solamente calculadas, y que están prácticamente definidas por la arquitectura.


En este artículo intentaremos mostrar que las instalaciones eléctricas tienen una etapa inicial de diseño, que está previa a los cálculos y que es la que definirá el costo y robustez de la instalación eléctrica.


Primero debemos definir qué es una instalación eléctrica para entender mejor de qué estamos hablando.


Le llamamos “instalación eléctrica” al conjunto de elementos eléctricos (como cables, protecciones, comandos, etc) y elementos no eléctricos (como canalizaciones, soportes, nichos, etc) que se instalan en una edificación, con el cometido de alimentar a todos los receptores eléctricos en forma segura.

Una instalación eléctrica se sub divide en circuitos, y cada circuito alimenta a un receptor o a un grupo de receptores.


Si en la instalación hay receptores monofásicos y trifásicos, habrá entonces circuitos monofásicos y trifásicos, los circuitos monofásicos alimentarán receptores monofásicos y los circuitos trifásicos alimentarán receptores trifásicos.

Cada circuito tiene asociado un dispositivo de protección, un cable, y uno o varios sistemas de canalización; en otras entradas veremos los dispositivos de protección de una instalación eléctrica.


Los tableros eléctricos (también llamados cuadros eléctricos), tienen 2 cometidos principales, el primero es el de alojar los dispositivos de protección de los circuitos, y el segundo y más importante, es el de agrupar varios circuitos en un solo circuito.


En la siguiente figura se muestra como ejemplo el esquema de tableros de la instalación eléctrica de un supermercado.

Lo mencionado anteriormente se puede ver en dicho esquema, ya que el tablero general agrupa al resto de los tableros de la instalación, o sea, la línea general que alimenta al tablero general, alimenta al resto de los tableros (secundarios o derivados), ya que el resto de los tableros son circuitos del tablero general.

Cada tablero derivado, que es alimentado por una línea desde el tablero general, agrupa a los circuitos de las distintas áreas del supermercado (carnicería, panadería, etc).


Por lo tanto, podemos pensar en los tableros como agrupaciones de circuitos, que permiten alimentar con un solo cable, a un grupo de circuitos.

La cantidad y ubicación de los tableros, los recorridos y definición de la canalización de las líneas generales, y otros aspectos generales de la instalación eléctrica; son los que definen la arquitectura de la instalación eléctrica.


Ubicación de los tableros

Supongamos que tenemos que diseñar la instalación eléctrica de una pequeña planta de producción.


La planta tiene una zona de oficinas, una zona de comedor, baños y vestuario; y una zona de producción en la cual hay 9 motores que consumen la mayor parte de la potencia eléctrica.


En la entrada se encuentra el medidor que mide la energía suministrada por la red a la planta.


Al lado del medidor se ubica el tablero general de la instalación.


Supongamos que en una primera opción alimentamos todos los receptores de la instalación, directamente desde el tablero general.

Lo primero que podemos apreciar, es que en este caso saldrán varios cables desde el tablero general, además, dado que los motores están a 100 metros de la entrada, los 9 cables que van desde el tablero general hasta los motores, suman aproximadamente 900 metros de cable.


Como los motores consumen la mayor parte de la potencia de la planta, eso implica que los cables que alimentan los motores deban ser de una sección importante.

Cuanto más largos y de mayor sección sean los cables, mayor será el costo del cableado.


Lo segundo que podemos apreciar, es que si alguna falla en un receptor hace saltar la protección del tablero, toda la instalación se quedaría sin alimentación.


Supongamos ahora que modificamos el diseño de la instalación, y alimentamos las cargas desde tableros derivados

Pondremos un tablero en el fondo, junto a los motores, que alimentará la zona de producción. Luego pondremos otro tablero para alimentar los receptores de la zona de oficinas, y un último tablero para alimentar los receptores de la zona de servicios.


El nuevo cableado presenta largos mucho menores que la primera opción, lo cual reduce el costo del cableado.


Otra mejora, es que al alimentar por sectores, una falla en un receptor de un sector, no afectará la continuidad de servicio de los receptores de otras zonas, lo cual disminuye la tasa de fallos de la instalación.


Para cada instalación, se puede determinar la cantidad y ubicación de tableros óptima que minimice el costo.


En un buen diseño, la cantidad y ubicación de tableros debe aproximarse lo más posible al óptimo, pero respetando las reglamentaciones y adaptándose al diseño de la arquitectura y sus criterios estéticos.


Por ejemplo, la reglamentación Uruguaya no permite instalar tableros en baños, cocinas, o cualquier otro ambiente húmedo.


La ubicación de un tablero debe ser tal que permita su fácil acceso ante una emergencia o cualquier tarea de mantenimiento, pero a su vez el acceso a su contenido debe estar restringido o controlado, ya que no deben ser manipulados por personas sin conocimientos sobre electricidad.


Toda instalación eléctrica debe contar con un tablero general, el cual tendrá un único interruptor general, que al abrir deje toda la instalación eléctrica sin alimentación.


El tablero general debería alojarse cerca del punto de conexión con la red y del acceso, con rápido y fácil acceso y dispuesto de forma tal que no sea perjudicado por el pasaje de personas o cosas.


En instalaciones residenciales, el tablero general debe tener al menos 1 interruptor diferencial que proteja toda la instalación eléctrica. En otras entradas del blog veremos qué son los interruptores diferenciales.


Frente a todo tablero deberá dejarse un espacio libre de por lo menos un metro medido desde la parte más saliente (en viviendas y oficinas se podrá admitir hasta 0,80 m). La misma distancia deberá dejarse frente a todos los planos que den acceso al tablero.


La distancia entre Tableros que se encuentren enfrentados, contada también desde la parte más saliente, no podrá ser inferior a 1,50 m.







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